¿Cuántos años cumple Hermosillo?


colson

Dra. María del Valle Borrero Silva, profesora investigadora del Centro de Estudios Históricos de Región y Frontera; y María del Carmen Tonella Trelles, egresada del doctorado de El Colegio de Sonora.

Copia textual de Diario del Yaqui (edición impresa domingo 24 de mayo, 2026).

Las Fiestas del Pitic, festeja el aniversario de la fundación de Hermosillo el 18 mayo de 1700, ¿pero se fundó Hermosillo en 1700?

La hoy llamada ciudad de Hermosillo a causas de situaciones políticas, económicas y sociales contó con más de media docena de denominaciones, pero hay cuatro momentos de ellas que se pueden considerar de gran relevancia.

No se sabe con certeza cuál fue la primera época donde se constate la presencia de grupos humanos antes del contacto con los europeos. Lo que sí se sabe es la ubicación de una aldea de pimas, nombrada como «Pitiquín de Pimas Cocomacakes» El misionero Adámo Gilg, lo registra en un mapa del año 1692 a la margen izquierda del río Sonora y a medio kilómetro al sureste del actual vertedor de la presa Abelardo L. Rodríguez.

El 18 de mayo de 1700 el alférez de la compañía volante de Sonora Juan Bautista de Escalante llegó a este paraje de Pitiquín. En el momento de su llegada Escalante encontró despoblada la ranchería por los continuos ataques de los indios seris salineros. Por ello les propuso que hicieran las paces para hacer pueblo e iglesia que es distinto a fundar. Coincidentemente con el santoral del día, el militar nombró al poblado La Santísima Trinidad del Pitiquín que a pesar de su situación estratégica y fértiles tierras nunca llegó a desarrollarse, el asentamiento fue despoblado constantemente, a pesar de la promesa de sus habitantes de no abandonar las tierras y hacer iglesia. En el mapa «Sonora Jesuítica 1730», el Pitiquín sigue apareciendo como una ranchería, que en lo eclesiástico dependía de la misión de Ures.

A principios de 1741, eran varias las voces que pedían al virrey Pedro de Castro y Figueroa duque de la Conquista la erección de un presidio en el paraje del Pitiquín. Los presidios eran guarniciones o fortalezas militares y núcleos de población constituidos por hasta cien soldados al mando de un capitán con el propósito de proteger a los colonos, mineros y misioneros de las incursiones de los indios insumisos. El virrey ordena al sargento mayor Agustín de Vildósola y Aldecoa al mando de un contingente de cincuenta soldados se traslade de Sinaloa para fundar en 1741 el presidio de San Pedro de la Conquista del Pitic en la margen izquierda del Río de Sonora, al pie de un cerrito hoy conocido como de la Cruz. Desde el punto de vista militar el presidio serviría para contrarrestar los constantes ataques de los seris salineros, que tenían como blanco a los habitantes ubicados entre el río Sonora y San Miguel. Los habitantes del antiguo Pitiquín de Pimas o Santísima Trinidad del Pitiquín se trasladaron al entorno de este este nuevo establecimiento para vivir seguros, desde entonces el legendario Pitiquín quedó abandonado, pasando a la historia con los nombres de Pueblo Viejo e Iglesia Vieja.

A Vildósola lo acompañaron los alféreces Buenaventura de Huandurraga, Salvador Domingo Martín Bernal, Tomás de Velderrain, sargento Luján, cabo Toribio Fernández Calvo, soldados Juan López, Manuel González, Laureano Fernández, Carlos Rubio y Pablo Ignacio Serna, Tomás Pedro de Nava, Manuel Aldecoa, Simón de Argüelles, José Fontes, entre otros, que se pueden considerar los primeros pobladores puesto que junto con sus familias recibieron dotación de tierras. Todos estos patronímicos se encuentran arraigados en la ciudad y el estado, prueba de que el presidio formó un asentamiento estable que rápidamente se ensanchó para ocupar lo que se considera el Centro Cívico.

En las postrimerías del siglo, en 1783, Teodoro de Croix, Comandante general de las provincias internas autorizó El plan del Pitic que contenía el establecimiento de la Villa de San Pedro de la Conquista del Pitic, lo que significó la promulgación de un modelo de poblamiento único, que se trasladará a otros parajes como el pueblo de Branciforte, condado de Santa Cruz en el estado californiano de Estados Unidos de América. Lo singular del Plan de Pitic fue su espíritu, diferente a otras fundaciones previas es que se involucró a los indios, a los seris y a los pimas. Se decidió oportuno dividir las tierras entre españoles e indios, “Los primeros en la ribera del norte y a los segundos la del sur”. Mejor que reunirlos “en un solo Pueblo con los españoles” se prefirió dejarlos “como un barrio o aldea del nuevo vecindario” (Expediente sobre el establecimiento, 1783). De tal manera que los indios y los españoles quedaron separados, aunque asumidos en una misma jurisdicción.

Finalmente, el 5 de septiembre de 1828, el Congreso Constitucional del Estado Libre y Soberano de Occidente eleva a la categoría de ciudad a la Villa de San Pedro de la Conquista del Pitic, con el nombre de Hermosillo, en honor al mariscal de campo José María Felipe González de Hermosillo y Chávez, un insurgente que en las filas de Miguel Hidalgo y Costilla participó en la guerra de independencia que fue derrotado en el rio Piaxtla por las tropas realistas conformadas por un gran número de ópatas.

Sería acertado desde nuestra óptica tener en cuenta, el año de 1741, en que se fundó el presidio como una fecha inicial de lo que es hoy Hermosillo por lo que estaríamos celebrando los 285 años de la pujante ciudad capital en la que sus pobladores deben sentirse orgullosos.


Scroll to Top