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Programa
de Estudios Políticos y de Gestión Pública
Estudio
sobre los planes municipales de desarrollo
2003-2006 en Sonora
Dr. Nicolás
Pineda Pablos
Mtro. Eliseo Rodríguez Camou
Mtra. Nancy A. Cañez Navarrete
Mtro. Juan Carlos Enriquez Gaytán
Lic. Alma Fabiola Parra Plaza
Omar Molina Ulloa |
10 septiembre de 2004
RESUMEN
EJECUTIVO
Observaciones, comentarios y sugerencias generales
Sobre
la planeación municipal
1. Los 72 municipios sonorenses planean o al menos elaboran y publican
sus PMD, así sea en forma resumida, en el Boletín
Oficial del Gobierno del Estado.
2. Existen varios grupos de planes que son prácticamente
idénticos o muy similares entre sí. Esto significa
que fueron hechos bajo un mismo patrón o copiados entre ellos.
Estos grupos de planes son los siguientes:
- Bavispe
y Huachinera
- La
Colorada y San Javier
- Granados,
Moctezuma y Nacori Chico.
- Magdalena
y Santa Ana
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3. Entre
los planes mejor ordenados y estructurados están los de:
Agua Prieta, Banámichi, Cumpas, General Plutarco Elías
Calles, Mazatán, Navojoa, Nogales, San Ignacio Río
Muerto, San Luis Río Colorado, Puerto Peñasco, y Ures.
4. Uno de los mejores planes es el de Nogales que, a pesar de que
no señala claramente una misión o visión, incluye
objetivos generales claros, además de ser el municipio que
más se compromete señalando líneas de acción
cuantificadas, susceptibles de medición y verificación,
pudiéndose considerar, de acuerdo a la teoría, como
metas ambiciosas y alcanzables.
5. Algunos planes, atendiendo el principio de que deben de comprender
los tres niveles de la pirámide de la planeación,
están incompletos. Éstos carecen de varios elementos
o bien se limitan a señalar sólo un componente. Entre
éstos están: Arizpe, Baviácora, Benjamín
Hill, Divisaderos, Fronteras, Pitiquito, Rosario, Suaqui Grande,
Tepache, Tubutama y Villa Hidalgo
6. Entre los planes menos claros o más confusos están
los de Bacadehuachi y Villa Pesqueira que, a pesar de que señalan
varios elementos de la pirámide, el orden de la estructura
del plan es confuso.
Sobre la disponibilidad de los planes
7. A pesar de que la ley marca que los ayuntamientos hagan llegar
una copia de su plan al Legislativo. El Congreso del Estado no cuenta
con un archivo actualizado, sistematizado y accesible a la ciudadanía
de los PMD. En agosto de 2004, es decir ocho meses después
de que debieron ser entregados a este Poder en enero de 2004, en
el archivo del congreso sólo estaban disponibles 26 de los
72 planes municipales que debiera contener.
8. Al no estar disponibles la mayoría de los PMD en el archivo
o biblioteca del Congreso del Estado, puede inferirse que no son
utilizados para dar seguimiento y evaluar a los gobiernos municipales
a través de los presupuestos, cuentas públicas e informes
de gobierno que, por disposición legal, los ayuntamientos
hacen llegar al congreso.
9. De manera supletoria al Poder Legislativo y sin que esté
señalado en las leyes, dos dependencias del Poder Ejecutivo,
la Dirección General de Planeación Estratégica
del la Secretaría de Desarrollo Social y el Centro Estatal
de Desarrollo Municipal son las entidades que desde hace muchos
años se han dedicado a recopilar y, puede suponerse, a dar
cierto seguimiento a los PMD y su vinculación con los presupuestos
y cuentas públicas.
10. De acuerdo a los lineamientos legales es el Congreso el que
debiera de recopilar, archivar, revisar, dar seguimiento y hacer
accesibles al público los PMD.
11. Por otra parte, a fin de evitar el centralismo y de facilitar
la participación ciudadana y los estudios independientes,
se sugiere que, al menos las ciudades, cuenten con un centro documental
que albergue los documentos municipales básicos entre los
cuales deberán estar los PMD. En los municipios rurales los
mismos ayuntamientos deberán contar con archivos municipales
ordenados y accesibles que podrán ubicarse en las bibliotecas
municipales en donde las haya.
Sobre los componentes y elementos que integran los planes
12. Hay cierta disparidad y discrepancia entre los componentes de
los planes que señalan las leyes y los elementos que integran
el esquema de los PMD. Los PMD incluyen muchos elementos que no
son previstos por la ley y, en cambio, al menos de manera explícita,
una buena parte no incluye programas y proyectos.
13. La ley de planeación de 1984 no es enteramente clara
de que los planes presenten de manera integral los programas y proyectos
que se derivan del plan. Una interpretación es que sólo
requiere que se indiquen o enuncien. Sin embargo, la mayoría
de los municipios no incluye ni siquiera el listado o enunciado
explícito de los programas, a menos que a éstos se
les llame “ejes rectores” o “sectores” que
son los términos que con más frecuencia emplean los
PMD.
14. Sin embargo, la ley de gobierno y administración municipal
de 2001 es un poco más explícita en que los PMD deben
de indicar los programas con diagnóstico, objetivos, indicadores
para medir y evaluar el desempeño y resultados, metas relacionadas
a cada indicador, estrategias, líneas de acción y
proyectos; y en su caso, las bases para la participación
de la comunidad en la ejecución de los programas (art. 120
y 121, LGAM).
15. Más aún las ideas y teoría prevaleciente
en México sobre planeación (Ver: Vázquez Arrollo,
Pichardo Pagaza y Barenstein) gubernamental tradicionalmente ha
sostenido que los planes se desagregan en programas y proyectos
y que cada uno de éstos tiene sus objetivos y sus metas cuantificadas
y medibles. O sea que los programas son los instrumentos a través
del cual se operacionalizan y aterrizan los objetivos generales
del plan.
16. Sería recomendable que atendiendo la ley y las teorías
vigentes sobre planeación, los PMD incluyan y presenten sus
programas y proyectos con todos los elementos que señala
la LGAM. O bien que los programas se agreguen a la lista de documentos
que conforman el proceso de planeación.
Sobre el uso de la misión
17. Aunque no lo señala la ley, la mayoría de los
municipios urbanos, algunos semiurbanos y unos pocos rurales incluyen
como parte central del plan el enunciado de una misión o
de una visión. Este elemento parece ser indicador del empleo
de las técnicas de planeación estratégica.
18. Analizando el contenido de las misiones que contienen los 26
PMD que incluyen este elemento, se aprecia que 13 (50%) se orientan
a los insumos, 3 (12%) se refieren a productos y 9 (35%) están
enfocadas al impacto, es decir a de transformar la realidad socioeconómica
de la entidad y elevar la calidad de vida de su población
(que es el fin de la planeación del desarrollo), y uno se
considera que tiene orientación mixta (a insumos y a impacto).
19. De acuerdo con la teoría de la planeación estratégica
se sugiere que los objetivos y la misión de los PMD, se orienten
no tanto a los insumos y productos, sino a hacer un impacto en la
realidad y mejorar sus comunidades tal como lo señala el
concepto de planeación del desarrollo.
20. Sería recomendable difundir de manera más amplia
el empleo de técnicas de planeación estratégica
entre los municipios. Este tipo de planeación es congruente
con el concepto de “planeación del desarrollo”
que plantean la ley de planeación.
Sobre la apertura programática de los planes
21. En lugar de programas, la mayoría de los PMD incluyen
ejes rectores o sectores para desagregar los objetivos en diversos
campos de actividad.
22. Sin embargo, los ejes rectores y sectores no responden enteramente
a los elementos señalados por la ley de incluir diagnóstico,
objetivos, indicadores para medir y evaluar el desempeño
y resultados, metas relacionadas a cada indicador, estrategias,
líneas de acción y proyectos; y en su caso, las bases
para la participación de la comunidad en la ejecución
de los programas. Por lo general, los ejes rectores y sectores se
limitan a señalar un determinado número de líneas
de acción en cada área.
23. Los presupuestos municipales no llenan el vacío de información
sobre los programas porque, a pesar de que incluyen asignaciones
de partidas y recursos, no señalan los objetivos, las metas
concretas y los plazos de cada programa ni hacen posible la medición,
seguimiento y verificación del logro de metas.
24. Los ejes rectores más frecuentes en los PMD son: desarrollo
económico, desarrollo social, desarrollo institucional, infraestructura
urbana, seguridad publica, servicios públicos, participación
ciudadana y ecología y Medio ambiente.
25. En una buena parte de los PMD, estos ejes se desagregan en sectores.
Por ejemplo, el eje rector de desarrollo económico, en agricultura,
ganadería, turismo, etc.; el eje rector de desarrollo social
en educación, salud, deporte, atención a grupos sociales
(jóvenes, mujer, ancianos, discapacitados), etc. Asimismo
del eje rector de desarrollo institucional se derivan los siguientes
apartados, modernización de la función publica, hacienda
eficiente entre otros.
26. Se sugiere que, en vez de ejes rectores y sectores, los PMD
de acuerdo con la LGAM empleen los términos de programas,
subprogramas y proyectos y hagan una presentación concreta
de éstos. O bien, que los programas trianuales se incluyan
en la lista de documentos en que se debe contemplar la planeación
en el nivel municipal (Ley de Planeación, art. 7 frac. II).
27. Los programas son el eslabón perdido de la planeación
municipal. Si no se definen, diseñan y divulgan en forma
completa, los planes municipales y la planeación en general
está incompleta y queda como una mera cúpula flotante
desvinculada de los presupuestos y de las acciones concretas de
gobierno.
Sobre el enunciado de metas susceptibles de medición
28. La parte más débil de los PMD es la cuantificación
de los objetivos a través del señalamiento de metas
medibles que deben de ser alcanzadas en plazos concretos.
29. De los 67 PMD estudiados, sólo la tercera parte (37%)
incluyen proyectos y sólo 8 (el 12%) señalan específicamente
metas.
30. En lugar de metas, la mayoría de los PMD presentan “líneas
de acción“ cuyo concepto no es enteramente evidente
y en este estudio las hemos definido como un campo de actividad
más concreto que el eje rector, pero que generalmente no
se compromete a especificar unidades de medida ni plazos para alcanzarlas.
Sin embargo, hay que reconocer que, con mucha frecuencia, las líneas
de acción señalan lo que podemos denominar como metas
concretas.
31. De las 6,659 líneas de acción que plantean los
67 PMD estudiados, sólo 537 (10%) aparecen cuantificadas
y de éstas, 126 (29%) están enfocadas a los insumos,
362 (63%) se orientan a productos y sólo 47 (7%) buscan lograr
impactos.
Observaciones generales sobre la planeación
32. Para que los planes sean susceptibles de seguimiento y evaluación
se requiere que contengan programas y proyectos concretos y que
éstos contengan metas concretas que puedan ser alcanzadas
con determinados recursos en cierto tiempo.
33. Tal como se están haciendo, los planes de los municipios
sonorenses son ricos y generosos en buenas intenciones y señalamiento
de rumbos y destinos, pero pobres en compromisos concretos de acción
que sean susceptibles de ser verificados, medidos y evaluados. Todo
indica que hay una reticencia a comprometerse fijando metas que
puedan ser medidas y acciones que puedan ser verificadas.
34. Es necesario replantear y rescatar la función de los
programas y proyectos en la planeación municipal. Actualmente
no está claro en donde deben de incluirse la presentación
completa de los planes trienales de cada municipio. Sin este elemento,
la planeación pierde un elemento integrador y clave de la
vinculación de los planes con los presupuestos y las acciones
de gobierno municipal. Por ello los programas deberían ser
parte de los planes o bien ser definidos como otro documento que
conforma la planeación.
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